Manual de seguridad para unas buenas prácticas del torno convencional

Manual de buenas prácticas en el torno convencional: Seguridad y precisión

El torno convencional es una de las máquinas más utilizadas en talleres de mecanizado y reparación, mantenimiento industrial y centros de formación técnica. Su multifuncionalidad permite fabricar y moldear piezas con gran precisión, pero también implica riesgos importantes si no se utiliza de la manera correcta. 

Un pequeño error en su manejo puede provocar accidentes graves o generar imperfecciones que invaliden todo el trabajo realizado. Por ello, contar con un manual de buenas prácticas en el torno convencional es fundamental para garantizar la seguridad de los operarios como la precisión en el acabado de las piezas. 

En este artículo te explicamos qué debe incluir un manual de buenas prácticas para trabajar con un torno convencional de forma segura y eficiente. 

¿Qué es un torno convencional y cuáles son sus partes principales?

Para garantizar un uso seguro de este aparato, primero debemos saber qué es un torno convencional. Se trata de una máquina herramienta de accionamiento manual en la que el operario es el encargado de controlar todos sus movimientos. 

Principalmente, es utilizada para la fabricación y el moldeado de piezas de gran dificultad mediante un proceso de giro y corte. Es por ello que, para garantizar un trabajo seguro y preciso, es importante que antes conozcas las partes de un torno convencional. 

Partes de un torno convencional y sus funciones

Estas son las partes de un torno convencional y sus funciones que desempeñan: 

  • Bancada. Es la estructura principal de la herramienta que sirve como soporte y guía para el resto de partes del torno. En su parte superior lleva unas guías especiales que permiten desplazarse a la contrapunta y el carro portaherramientas. 
  • Cabezal giratorio. Es un elemento circular encargado de sujetar la pieza que se va a mecanizar y hacerla girar sobre su eje central durante el torneado. 
  • Cabezal fijo. Caja de fundición, ubicada en el extremo izquierdo de la bancada, que contiene los engranajes o las poleas que impulsan la pieza de trabajo y las unidades de avance. 
  • Contrapunta. Ubicado en el extremo derecho del torno, la contrapunta se utiliza como punto de apoyo para sujetar las piezas entre puntos y proporcionar estabilidad durante el mecanizado. Además, permite incorporar herramientas para operaciones como taladro o centrado. 
  • Carro portaherramientas. Una de las partes más grandes del torno que permite que avance la pieza que va a ser torneada. Está compuesta por un carro longitudinal que produce el movimiento de avance, desplazándose de forma natural o automática paralelamente al eje del torno. Y por un carro transversal que se desplaza perpendicularmente, determinando la profundidad de pasada. 

Al mismo tiempo, el torno convencional puede contar con diferentes accesorios: platos, pinzas de apriete, puntos, lunetas o bridas. Todos ellos se encargan de fijar y estabilizar las piezas durante el mecanizado, así como la seguridad y la precisión del trabajo. 

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Ejes de un torno convencional

Los ejes de un torno convencional son los responsables de guiar sus movimientos y de las piezas durante el torneado. Para hacer un buen uso del torno, debemos conocer qué función tiene cada uno y así realizar trabajos seguros y con acabados de calidad. 

Un torno convencional está compuesto de dos ejes de movimiento: 

  • Eje X. Se encarga de hacer el movimiento transversal y perpendicular sobre el eje principal del torno. Es decir, desplaza a la herramienta de corte a lo largo de la pieza. 
  • Eje Z. Este realiza un movimiento longitudinal, teniendo como referencia el eje principal del torno. En este caso, mueve la herramienta de corte hacia el centro o hacia afuera. 

Configuración segura: Velocidades de un torno convencional

La adecuada configuración de las velocidades de un torno convencional es primordial para asegurar un uso seguro y eficiente de la máquina. Por ello, ajustar correctamente las revoluciones de la herramienta influye tanto en la calidad del mecanizado como en la seguridad del operario durante el trabajo. 

La velocidad de un torno convencional es la velocidad a la que la pieza de trabajo pasa por la herramienta de corte en un minuto. 

De este modo, se adapta su velocidad en función del: 

  • Material de la pieza. Los más duros requieren de velocidades más bajas para evitar el desgaste de la herramienta. En cambio, los más blandos permiten trabajar a mayor velocidad, ya que no presentan gran resistencia al corte. 
  • Diámetro de la pieza. En este caso, las piezas de gran diámetro se mecanizan a menos revoluciones, pero las de menor diámetro admiten velocidades más elevadas asegurando la seguridad y la precisión. 
  • Tipo de herramienta de corte. Por ejemplo, el ranurado requiere de velocidades más lentas para mantener el control y el paso de la rosca. 
  • Operación a realizar. En función de la acción realizada se requiere de un tipo de velocidad u otro. 

Manual de torno convencional: Normas de seguridad clave

Todo operario debe conocer y aplicar una serie de normas de seguridad obligatorias antes, durante y después del proceso de mecanizado. Todas ellas están recogidas en el manual de torno convencional y su cumplimiento contribuye a reducir riesgos y a mejorar la seguridad del taller. 

  1. Antes de poner en funcionamiento el torno convencional, asegúrate de portar la protección necesaria y que el torno se encuentre en una superficie plana y estable. Asimismo, ajusta la torreta para que la pieza esté bien fijada al plato y comprueba que la velocidad seleccionada es la apropiada para el tipo de material, trabajo y herramienta de corte. 
  2. Cuando el torno esté en funcionamiento, no realices ajustes, modificaciones o limpiezas, ni lo abandones en marcha sin atención. Durante el trabajo, mantén la zona libre de herramientas innecesarias o virutas. Y si es necesario retirarlas hazlo con un cepillo, nunca con las manos. 
  3. Una vez finalizado el torneado, asegúrate de que el torno está correctamente desconectado de la corriente eléctrica y que todas las partes móviles se hayan detenido. 

Para un buen mantenimiento del mismo es esencial realizar inspecciones y mantenimientos periódicos, así como retirar las herramientas de ajuste después de utilizarlas. 

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Conocer las normas de seguridad y el funcionamiento de cada parte del torno convencional permite reducir los riesgos en el entorno laboral. 

Por ello, en Lacor Formación contamos con un curso de mecanizado y ajuste. En esta formación práctica presencial, los alumnos aprenden los diferentes procesos de mecanizado, así como las técnicas de ajuste y montaje de piezas. 

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